sábado, 31 de julio de 2010

POEMAS

DESATINOS

Hoy,
hoy te amo con mis otoñales años,
con mi destino incierto,
con esta necedad eterna.
Con este corazón
que va reconociendo
que siempre fue tuyo.

miércoles, 21 de julio de 2010

Lágrima mía

Se rinde mi agobiada sonrisa
y derrama impaciente una lágrima mía,
a la tristeza, a la nostalgia, a los recuerdos.
¡Sueño! y dentro de ello,
rozo la dulzura de tus besos.

La Ciudad

Me impregna
de inmundicia la ciudad.
Me nutren
las vivencias que respiro.
Atraviesan fantasmas por mis ojos

martes, 20 de julio de 2010

viernes, 16 de julio de 2010

QUINTO ANIVERSARIO

Escucho pasos que se acercan y el rumor de voces. Creo distinguir las de dos personas, después me parecen tres, quizás más. Todo es muy confuso. Se extinguen las voces. Se alejan los pasos. Silencio. Tal vez estoy soñando. No, no es un sueño. Me duele el brazo izquierdo, no puedo mover bien la mano, la tengo entumecida. Alargo un poco el brazo y las puntas de mis dedos tropiezan con algo frío

JORNALEROS.COM

       Son las nueve y no tengo ganas de levantarme, ni el olor del café, ni los huevos revueltos que está preparando la Daniela me mueve. Mira que es buena mi mujer y cómo me engríe. Trabaja de lo lindo en el supermarket portugués y después se ocupa de la casa y de este holgazán que soy yo. Si que trabaja mi mujer. No sé cómo soporta esta situación

El vino y la sexualidad

Lo que durante mucho tiempo se había considerado un mito, dejó de serlo. Es el resultado de un  estudio realizado por científicos de la Universidad de Florencia, Italia.  Aqui comparto el artículo publicado en:

MI AMIGO EL NEGRO CRISTOBAL

                                  
Aparecían tímidos rayos de sol entre las persianas, las ventanas se resistían a continuar brindando resguardo nocturno. Dentro de unos minutos repicarían las siete campanadas de la iglesia de la esquina del barrio italiano, que ahora más parece un barrio latino. La luz del día se hacia notar lentamente y  los habitantes del lugar despertaban  con una frialdad de ánimo, desabridos como el pálido otoño...

jueves, 15 de julio de 2010

Lamentos...

Recuerdo aquella noche de diciembre, las casas y edificios adornados por las festividades de fin de año, tú y yo en el coche mientras atravesábamos Manhattan. El recorrido lo hacíamos sin pronunciar palabras, únicamente la voz romántica de Charles Aznavour rompía el silencio. Solo escuchábamos su voz y nuestra respiración, cada vez más entrecortada.