miércoles, 27 de octubre de 2010

ARIEL... NACIDOS DE LA MURALLA (fragmento)

Nació hace algunos años en el campo de su querido Uruguay; vio la primera luz del día un 25 de agosto en una casa blanca espaciosa sin agua ni luz rodeada de una tupida vegetación con aroma a tierra y a flores silvestres. Su nacimiento convocó a toda su familia y amigos del lugar. Fue el primer hijo varón de un hogar campesino. El computador no era todavía un concepto, ni pertenecía a la conciencia ni léxico del mundo. Las reuniones familiares y amicales eran los únicos medios de comunicación efectiva y afectiva de ese entonces. Fueron 7 hijos para felicidad de sus padres Andrea y Ariel. El y sus hermanos tuvieron la fortuna de que sus ojos en la infancia se hartaran del verdor de los campos, sus juegos tuvieron como escenario el horizonte de Lavalleja, los animales domésticos y algunos silvestres. El aire puro, la naturaleza en su extensión con sus atardeceres y amaneceres fueron testigos de sus años infantiles...

Hoy tan solo se nutre de recuerdos, desde las seis de la mañana parado en una esquina de la Elizabeth Ave.; impregnado de olor a café de  LA PALMITA, otrora exclusiva panadería cubana. Actualmente con aroma a plebe, a multitud, a desventura.

Hoy mira de frente al miedo, al dolor, a la tristeza, se mezcla con una diversidad de sudores y esfuerzos para existir, para salvarse de la desesperanza, para hacerse imperceptible, para no sepultarse en las penurias, para no recordar historias parecidas de muchos pueblos congregados en una acera, injusticias, enfermedades, avaricias, mentiras, pobreza extrema, explotación, corrupción política, social, religiosa... Mas allá del silencio, hambriento de pactos tal vez tendrá suerte y lo llamaran a trabajar o a sufrir injusticias como todos aquellos que llegamos a tolerar el equivocado concepto de  "Inmigrantes".

 
Son días en que la esperada reforma migratoria dormirá el sueño de los justos. Amos y señores deciden historias y mantienen en las sombras a millones de seres como Ariel que solo pretenden cumplir sueños.
Ariel se deja seducir por la inmensa propaganda de la Copa Mundial de Sudafrica.
“Uruguay perdió contra Alemania";  pero demostró la famosa garra charrúa aletargada. La celeste sigue siendo grande como todos los actores de esta historia, de esta esquina de LA PALMITA de muchas esquinas con rostro de tristeza. Ariel siente esa seducción como un alivio, es un hombre que por primera vez después de mucho tiempo, respira con alegría, existe, vive... Hoy gozará de horas, de momentos de recreo fugaces, como pájaro liberado al firmamento de verano... eternamente celeste.